Aepe - Asociación europea de profesores de Español

Hemos visto


Balada triste de trompeta

Balada triste de trompeta

Balada Triste de Trometa (2010).
Escrita y dirigida por Álex de la Iglesia.
Protagonizada por Carlos Areces, Carolina Bang, Antonio de la Torre, Santiago Segura, Manuel Tallafé, Gracia Olayo, Enrique Villén.
Duración: 106 min.

En ocasiones violenta en exceso y repleta de un ácido humor negro, común a otras películas del mismo director, Balada triste de trompeta no es, desde nuestro punto de vista, el mejor largometraje de Álex de la Iglesia, a pesar de los puntos positivos que posee y de su presupuesto cercano a los siete millones de euros, lo que demuestra, una vez más, como un respaldo económico astronómico no garantiza la realización de una gran obra.

Ambientada en la España de 1973, narra la historia de un payaso, interpretado por el genial Carlos Areces, que, tras una dura infancia marcada por la muerte de su madre, la Guerra Civil y la muerte de su padre mientras trabajaba en el Valle de los Caídos, acaba convertido en un psicópata vengativo, por el amor de una acróbata del circo donde trabaja, interpretada por Carolina Bang, haciendo suya la máxima que su padre le transmitió cuando era niño: los que no han sido felices sólo encontrarán consuelo en la venganza.

Tras un comienzo espectacular, situado en plena Guerra Civil, donde vemos a Santiago Segura disfrazado de payaso enfrentándose a las tropas franquistas machete en mano, y unos títulos de crédito magistrales (un repaso por la cultura y la historia españolas de la posguerra), a medida que la película avanza, uno piensa que tal vez de la Iglesia haya dejado escapar la posibilidad de explotar más y mejor otras situaciones y personajes –aunque eso serían otras películas, no la que él nos ha querido contar–, y al tiempo se tiene la sensación de que algunos cabos del guión no se han amarrado con suficiente fuerza y no han quedado sueltos por muy poco. Por ejemplo, el papel del viejo general interpretado por Sancho Gracia, culpable de la muerte del padre del protagonista y a la vez mutilado por este, apenas posee relieve cuando habría de ser una figura clave. El conflicto entre ellos queda resuelto de forma demasiado rápida y superficial. Precisamente de poco profunda ha sido tachada la película especialmente en su tratamiento de la posguerra española. La aparición de Franco, el atentado contra Carrero Blanco y algunos detalles más, como la escena final en el Valle de los Caídos, no son, a nuestro juicio, más que un atrezo, un decorado para una fábula grotesca y sanguinaria, donde lo de menos es dónde y cuándo, ya que la clave de la historia está formada por las universales pasiones del amor, el odio y la violencia. En resumen, no se trata de una película española en sí misma, ni pretende, creemos, plantear una reflexión sobre nuestro pasado.

Pero sí es una película muy del estilo de Álex la Iglesia. Quien haya visto sus otros largometrajes, reconocerá personajes y situaciones familiares. Algunos tiroteos o la relación “bella-bestia” entre la acróbata y el payaso, recuerdan situaciones de Acción Mutante, mientras que lo grotesco de algunos personajes podría compararse a los inquietantes habitantes de La Comunidad. Los créditos, tanto los de inicio como los finales, las referencias musicales y a la cultura popular, son, como podemos ver en los agradecimientos, una recopilación de aquellos aspectos que, de algún modo, marcaron la juventud y formación del director, especialmente los provenientes del mundo de la televisión y el cine, como Valentina y el Capitán Tan, los hermanos Malasombra, Raquel Welch, Boris Karloff, Chicho Ibáñez Serrador o Paul Naschy, entre otros.

El equipo de actores ya había trabajado, en su mayor parte, junto al director, especialmente un grupo de ellos que, al tiempo de comenzar este trabajo, estaban a las órdenes del realizador en la serie Plutón BRB Nero, genial locura televisiva de Álex de la director, donde algunos de los participantes, como el propio Areces, demostraron ya su valía.

Premiada en la Mostra de Venecia 2010, con los galardones de León de plata al mejor director y osella al mejor guión, en nuestro país la cinta no tuvo tanta suerte y en los Goya del mismo año, donde fue candidata a quince premios, obtuvo tan solo los de mejor maquillaje y mejores efectos especiales.

En definitiva, no se trata de una película apta para todos los públicos, ni tampoco es una mera comedia como se ha definido. Balada triste de trompeta es un festival de violencia en el que queda claro que el ser humano puede ser un animal movido por las más bajas pasiones y los instintos incontrolables. En realidad, de eso habla la película.

Jesús F. Pascual Molina

Inicio | Noticias | Actividades | Publicaciones | Medios | Contacto jocuri

Aviso legal    Logo Aepe  © 2017  Tictac Soluciones Informáticas  Tictac Soluciones.